En la uni asistí a mi primer concierto de
Emmanuel. A mi tierna edad: Todo un suceso.
Compartía el entusiasmo con María, un acompañera de facultad que venía de Brasil.
No había despertado mi país a la Emmanuelmanía, que vendría
JUSTO despues de esta gira.
Ella trajo consigo de Brasil algunos cassettes (Si, leyeron bien, "Cassettes") con la discografía que a mi me gustaba y el resto de los que no habían sido editados por estos lares. Era un patrimonio invaluable, pues¡
Como era de esperarse con tanto alboroto, ella y yo fuimos blanco de burlas de muchos compañeros. Ambas nos defendímos como gatas "patas pa´rriba" y cual chiquillas malcriadas les respondimos:
"Aja, pues si vamos, y no nos venimos sin besar a Emmanuel" ...
Pues, fue un
DECRETO.
Llegamos de primeras. En la facultad estudiaba un chico muy parecido al mexicano y cuando paso frente a la laaaaaarga coooooolaaaaaa, más de una se confundió y casi lo degollan. Nosotras no, por supuesto, porque teniamos identificadísimo al fulano clon.
A las 7:00 pm abrieron la puerta y salimos disparadas a la pista. Corrimos tanto que quedamos frente a la fosa que separaba la arena del escenario.
(Detalle valioso el de la fosa: Había una distancia aproximada de 1,5 mts entre la soga y el andamio donde se levantaba el escenario. Y de alto como como 3 mts? bueno más o menos)
Tuvimos tiempo de hacernos amigas de uno de los atrapa fans, guardaespaldas, agentes de seguridad o como se le llamen.
Cuando el patrocinador quiso (como a las 8:00 pm) comenzaron a oirse los compaces de
"Es mi mujer". Fue imposible no sentir y no vibrar, pues como en casi todos los conciertos sucede, ese mujerero loco agolpado en el Polígono de Valencia no contuvo las hormonas ni las ganas de cantar y bailar casi toda la noche.
Con estilo y una gran actitud,
Emmanuel, ataviado con sobretodo y sombrero beige trajo su música, para hacernos sentir más vivos que nunca.
Quienes estuvieron en el concierto pueden afirmar que el cantante emanaba un
"no sé que" alborotador. Su buena voz, su modo de bailar y elegancia también fueron evidentes. Era el Emmanuel de finales de los 80 (No saquen cuenta), el que cosechó innumerables éxitos “Tengo”, “¿Qué Será?”, “Seguía Lloviendo Afuera” y “Quiero Dormir Cansado”, entre muchos otros.
Tod@s gritaban...
Menos María y yo.Todo el polígono detrás nuestro se caía, litaeralmente.
Menos María y yo.
No podiamos ni emitir palabra. Lo veíamos, nos veíamos, suspirabamos y lo volvíamos a ver. Era un sueño ...
Seguía cantando El, seguían empujando ellas y seguíamos idiotizadas
María y yo.(De vez en cuando despertábamos para no caer en la fosa, claro.)
El atrapa fans o fulatino, que se había quedado cerca de nosotros, no podía creerlo.
Canción tras canción y nosotras sin perder el glamour.
Por supuesto que cantábamos TODAS las canciones. Pero ...
"esa gente no podía disfrutarlo mansamente"?El show fue excesivamente romántico “Seguía Lloviendo Afuera”, “Hay que Arrimar el Alma”, “Todo se Derrumbó Dentro de Mí”, “Solo”, “Insoportablemente Bella”, “Con que derecho”, “El Rey Azul” y “Detenedla Ya”.
Y seguíamos al borde de la fosa.
El mujerero rooooooooooonco.
Y el atrapa fans más sorprendido: "En serio no van a gritar"
“Si ese Tiempo Pudiera Volver” - Embelesadas y otra vez al borde la fosa.
“No te quites la ropa”, “Tengo Mucho que Aprender de Ti”.
Aquí volvió el chico a preguntar que si
"por fin nosotras no ibamos a griiiitaaaaar?¡¿¿????".
Yo lo ví y le dije:
No, no vamos a gritar. Pero, me dejas subir al escenario?
El incrédulo respondió: Si, sube.
Al compás de “Olor a Hierba” y cuidando con no morderla, mis palanquitas saltaron la distancia de la orilla de la fosa al andamio, y cuando emprendía la subida, un atrapa fans (que no era el fulanito), tomó mi pierna y no se quedó con mi zapato porque Dios me tiene consentida.
Subí cuando casi terminaba lo versos de la estrofa.
No me lo podía creeeeeerrrrrrr.Ya sin sobretodo, con todo el esplendor de unos fornidos brazos pecosos adorables, debajo de una suerte de sudada franela blanca sin mangas y unos enfundados pantalones negros se encontraba frente a mi el hombre de mis sueños.
TE QUIEROOO ... (Ahora sí a todo pulmón)
Emmanuel me bailó en el intermedio. (El señor baila de un rico)
Y también me dejé querer.
DISFRUTE UN MUNDO EL AHORA DE ESE ENTONCES.
No se cuantos guardaespaldas me bajaron en volandilla. (Despues del baile) Yo estaba en una nube ¡ Ya podía yo morir en paz.
Solo volví mis ojos para verlo y notar que María, TAMBIEN habia subido, TAMBIEN bailó y TAMBIEN se besó.
“Señora hora por hora”, “El Día que Puedas” y “Tú y Yo”
Terminó el concierto ...
María y yo no nos hablábamos. Nos quedamos una frente a la otra en un suspiro constante. Del concierto salimos a la calle del hambre. Demás esta decirles que con los suspiros teníamos. Nadie pudo detener el tiempo y éste se fue volando, pero Emmanuel no se fue. Aún esta conmigo.
Despues de eso fui tan selectiva ¡. El próximo en besarme no podría soportar la comparación y yo tendría una gran depresión.
Y por supuesto que a partir de allí quedé más convencida que nunca: Lo que piensas y deseas con el alma, es decretado y materializado en el tiempo perfecto de Dios.
Todavía hoy me saboreo el
Decreto donde subimos
Yo y María , nos balió Emmanuel a
Yo y María y nos besó Emmanuel a
Yo y María (El Yo y María es por orden de aparición)
(Y no le cuenten a mi mami, que aún no lo sabe)
Viva el amor, para sentirnos vivos.